Las personas nunca son completamente sinceras. Siempre hay algo; un tic, un gesto, un hecho que cambia todo. Que todo lo que dice, todas las mentiras se vuelven verdades. Verdades ocultas bajo un manto de indecisión, de miedo, o de timidez... Y ese manto, ese manto es lo que nos obliga a decir lo que quiere oír la otra persona. Un "Te quiero" en realidad suele ser: "Estás buena, te quiero follar, luego te dejaré pero fardaré después de que has sido mía."
Las palabras son las máscaras que se utilizan en este siglo, en esta época. Ellas lo dicen todo, pero a la vez nada. Nada. Ni una palabra expresa lo que realmente sientes por dentro, solo los hechos. Solo los hechos hacen que veas como es realmente una persona. A mi, me lo ha demostrado. Le importaba una mierda, no se ni para que me quería. Si como segundo plato, como la morbosidad de ponerle los cuernos a IRIS... No lo se, todo hoy en día es confuso, opaco, borroso...
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