Hoy es 22, y hace un puto año que empezó todo. Empezaron los "Te quiero", las risas, los celos, las mentiras, las vergüenzas... Empezaron todos los problemas en mi cabeza. Ojalá en estos momentos todo fuera tan fácil como hace un año. Yo aún estaba indecisa, y creo que hubiese sido mejor haber dicho que no, en vez de decir si; haberme callado, y no haberme hecho ilusiones con falsas promesas. Si no hubiera abierto la boca, ahora mismo no me estaría comiendo el tarro, no estaría agobiada, ni hecha una mierda, puede que lo último a lo mejor si, pero no de esta manera, y por este chico. No me arrepiento de nada, pero solo digo que me hubiera gustado que todo hubiese sido diferente y que ella no hubiese aparecido en su vida. Jodió todo. Todo lo que había, todo lo que teníamos, no era mucho, pero yo era feliz. Me gustaba estar con él, los dos juntos, abrazados, diciéndonos las típicas cosas cursis que nos gustaban a los dos. Eran gilipolleces, tonterías, cosas insignificantes, pero que a la larga, acaban teniendo un gran significado. Sus "Buenos días mi Reina." me alegraban el día, igual que si me sonriese en las escaleras del colegio, o que me despeinase cuando nos cruzábamos en los pasillos. Lo que más me dolía, era que le daba vergüenza estar conmigo; soy 3 años más pequeña que él, pero eso ¿que coño importa si uno está verdaderamente enamorado? Yo al menos, lo estaba...
Me dí demasiadas hostias por su culpa, pero la gente que me quiere, cada vez que me caía, me abrían los ojos y me ayudaban a levantarme, una vez más, pero me volvía a hacer ilusiones, porque quieras o no, por desgracia, siempre vas a sentir algo, el cual no puedas controlar. Siempre le querrás.
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