Las principesas como vosotras, no necesitan un príncipe o una corona para que la gente se de cuenta de que son principesas de verdad, solo con ser ellas mismas, les basta. Simplemente, la realidad es más interesante que un "Felices para siempre"

sábado, 23 de marzo de 2013

Y lo peor es que sigo enamorada hasta las trancas.

Se ve que soy masoquista. La única manera que tengo de llenar un poco el vacío, es discutiendo con él, y lo hago. Necesito saber que está ahí, que piensa, aunque sea de una manera estúpida, en mi, que quiere ganar la batalla, frente a una fuerte guerrera. Aunque psicológicamente no lo soy, solo soy una chica que ha intentado estar con un chico por el que no sentía nada, solo para olvidarse del otro del que estaba enamorada, pero que le hizo mucho daño. Él me juró que jamás me traicionaría liándose con una de mis amigas (las les vale a todos), pero lo que no se da cuenta, es que me traicionó empezando con ella, haciéndolo con otras en verano. Dijo que no lo haría conmigo; pero si lo hizo, o lo está haciendo con la chica que ama, ¿quién dice que no lo haría conmigo? Pensar en esto, para mi, es como si me echasen una jarra de agua helada por todo el cuerpo. Es morboso, pero a la vez, te impacta contra los poros de la piel, haciendo que te estremezcas por culpa de lo que te quema ese impacto contradictorio.

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