El domingo me habló. No se la verdad el porque lo hizo, puesto que cuando acabamos, me había dicho que me iba a bloquear, y que no quería saber nada de mi. Según él, me tuvo hasta el 3, pero que no podía aguantar más sin hablarme, que no podía ver mi conversación y pasar de todo.
Las arrugas del amor duelen, y no son fáciles de alisar.
Tengo claro que el año que viene va a ser muy duro verle todos los días, tenerlo tan cerca, y saber que no es mio, que es de otra, saber que no podré besarle, ni abrazarle por sorpresa en los recreos, ni presumir de lo perfecto que es, de lo bien que me trata, de tanto que lo quiero...
Mi primer beso de verdad fue con él, y eso no lo olvidaré jamás. Él cree que va a ser una simple sombra en la multitud cuando le mire, pero lo que pasa es que no entiende que le querré hasta el fin de los tiempos, que aún sigo pensando en él, que sigo soñando con él, que él me inspira para escribir estos textos, y que mi historia no estaría completa, si él no hubiese pasado por mi vida.
Todavía me acuerdo de cuando me quitaba la goma de pelo cuando lo llevaba rizo, porque era de los pocos que les gustaba mi pelo así, me acuerdo de aquel beso bajo la lluvia, de aquel juego tonto que hacíamos, de cuando me decía: "Te quiero tontiña", recuerdo todos los días, viendo los vídeos de su ask, su preciosa voz, su acento gallego de pueblo que me encanta.
Se que si sigo hablando con él, volveré a enamorarme de él, y eso es lo que no quiero porque estaba feliz hasta ahora, centrándome en mi misma, se que si hablo con él, volvería a pasar lo de siempre. Dime quien vendrá a ocupar su lugar, porque mis sueños se rompen de golpe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario